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El síndrome de Burnout
¿Qué es el SINDROME DE BURNOUT?
 El síndrome de Burnout, a veces confundido con estrés laboral, ha sido definido por los especialistas como el nuevo mal del siglo.
En 1974 fue descripto por el psiquiatra Herbert Freudenberger, y algunos años después, los profesionales lo definen como un proceso paulatino, por el cual las personas pierden interés en su trabajo, pérdida de sentido de responsabilidad, hasta llegar, incluso, a profundas depresiones severas, que pueden acabar con la vida de las personas.
Inicialmente se pensaba que el síndrome de Burnout afectaba especialmente a sectores de salud y la enseñanza; con el tiempo, se ha demostrado que abarca e impacta de manera contundente en casi todos los estratos de desempeño profesional; y lo que es más grave, se habla ya del Síndrome de Burnout en la empresa, donde el bajo desempeño personal afecta directamente a las organizaciones.
Las primeras señales suelen confundir tanto a quienes las padecen como a los profesionales que los tratan. Así, aparecen tensiones laborales, acumulación de tareas, irritabilidad, peleas, disociación con el rol social, sensación de falta de tiempo, baja motivación y entusiasmo, depresión y cansancio generalizado.
Luego, es necesario detectar cuando se ha traspasado el límite; cuando la situación supera la capacidad de asertividad y adaptabilidad innata del individuo; cuando la situación lo invade todo, lo inhabilita para desenvolverse con autonomía, hasta caer en una profunda crisis de identidad, depresión severa y las consecuentes correlaciones físicas asociadas.
La palabra Burnout (literalmente, "Quemado") puede asociarse con populares expresiones como "fundido", "agotado", "no doy más", "tirar la toalla", y hasta el infantil "no juego mas", aplicado aquí con mayor rigor y sentido de un límite que se ha traspasado y que pone en serio riesgo la integridad física y emocional de las personas.
Para la Organización Mundial de la Salud, Burnout se define con tres términos: Agotamiento + Desilusión + Retiro.
Cada uno de ellos, desde la semántica, tiene acepciones que, por su uso, se han convertido en universales. Veamos:
AGOTAMIENTO refiere a cansancio, exhausto, extenuado, debilitado, fatigado, cansado, desganado, impotente, débil, acabado, arruinado, destrozado, desgastado, vacío… Y, por contrasentido, se ha perdido vigor, energía, coraje, enfoque, propósito, dirección, metas, fuerza, brillo personal…
DESILUSION se asocia con decepción, contrariedad, desesperanza, desencanto; se ha perdido la ilusión de vivir, aliento, ánimo, objetivos, sueños, deseos…
RETIRO, entendido como aislamiento, jubilación, pensión, soledad, clausura, refugio, dejadez, apatía. Lo que, traducido, significa pérdida de sociabilidad, actividad, continuidad de la existencia, proyecto de vida.
Los estudios realizados en más de una década muestran que el Síndrome de Burnout afecta, al menos, al 30% de la población en forma agravada; esta cifra sube al 50% en estadíos más leves.. Cada vez son más las consultas psicológicas, psiquiátricas y en la clínica médica general, de pacientes con los síntomas descriptos anteriormente.
Lo más peligroso es que el Síndrome de Burnout se va manifestando de forma progresiva; es como si erosionara a los seres humanos, lentamente, pero sin pausa.
Una visión del por qué del Burnout puede estar relacionada con la cultura de la pos-modernidad, donde la exigencia por lograr la excelencia laboral se transforma en el motor que rige nuestras vidas. Cada vez se nos exige mayor formación y dedicación que nos asegure, de alguna forma, poder "seguir en carrera". Y también la separación, la pérdida del trabajo, la falta de oportunidades laborales, en definitiva, la exclusión, es otro de los motivos determinantes de su aparición.
La pregunta que no podemos dejar de plantearnos, y que en gran parte nos motiva a escribir este libro es ¿por qué no todas las personas que cumplen igual cantidad de tareas, presionadas del mismo modo, llegan a desarrollar el Síndrome de Burnout? ¿Por qué algunas enferman y otras no?
Sin dudas, se trata de una enfermedad ligada a una sociedad exigente y llena de presiones; aunque hay que considerar como fundamental que el caudal de recursos internos que tiene cada ser humano, será el determinante para permitir que se enferme, o atravesar las circunstancias sin consecuencias límite que comprometan su salud.
Hay una frase, muy generalizada sobre todo en las grandes ciudades, que dice "hoy todos estamos enfermos, ya que con este modo de vida es imposible vivir bien". Los autores estamos convencidos de que esto no es así, y que, además, esta creencia promueve una generalización peligrosa que lleva a muchas personas a vivir equivocadamente: se sumergen en el miedo y la paranoia de que ningún cambio es posible.
Si esa afirmación, de connotación completamente negativa, fuera totalmente cierta, nada de lo preventivo tendría relevancia, y es justamente la prevención, el cuidado y la "vigilancia eterna" sobre uno mismo, lo que conduce a muchas personas a vivir de un modo satisfactorio, si caer en enfermedades dañinas como el Síndrome de Burnout, entre otras.
Este libro se enfoca en brindar información y los recursos necesarios para poder vivir de un modo diferente, conviviendo en un mundo tumultuoso, cambiante y vertiginoso, aunque igualmente lleno de oportunidades, encanto, aprendizajes, magia y pasión en lo que muchos llamamos "la aventura de la vida".
ESTADISTICAS
 Tomando en cuenta estudios internacionales publicados en revistas científicas, Internet y otros medios de información, estas cifras -si bien no son concluyentes- dan un panorama de la seriedad y severidad de la afección del síndrome de Burnout:
- En 1996 se reportó más del 50% de casos de consultas clínicas por los síntomas o "sensaciones" descriptas más arriba.
- En 1999, la OMS afirma que los problemas mentales ocupan el tercer lugar mundial de los problemas de salud (detrás de las enfermedades infecciosas y parasitarias y los accidentes), esperándose un aumento exponencial en el futuro.
- En 2000, en España, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco dictó una sentencia, luego confirmada por el Tribunal Supremo, donde reconoce al "Burnout" o "síndrome de desgaste personal" como enfermedad del trabajo; y, por lo tanto, cubierta por las compensaciones ante una posible baja laboral. Fue a partir de un caso de diagnóstico psiquiátrico de un trabajador social que prestaba fundones en un centro de atención a minusválidos, al que las aseguradoras no le reconocían sus derechos.
- Combinando diversos estudios, el 80 % de los profesores sufre trastornos psicológicos debidos a su profesión.
- 80% de los accidentes laborales son causados por no saber como afrontar el estrés.
- 60% de las bajas de personal temporales de larga duración son por problemas psicológicos o psicosomáticos.
A QUIENES AFECTA
El Síndrome de Burnout puede afectar a una persona, una familia y una empresa y su grupo de trabajo.
PROFUNDIZANDO EN LAS PRINCIPALES CAUSAS
Los profesionales de la salud reconocen algunas de las principales causas. Entre otras, pueden citarse:
- Dicotomía entre lo esperado y el resultado real (deseo vs. Ilusión)
- Divergencia entre Misión y Visión personal con Misión y Visión profesional.
- Presión emocional
- Traumas psíquicos reiterados, como la violencia.
- Desengaños afectivos de cualquier tipo.
- Conflictos de cualquier naturaleza.
- Problemas económicos; publicidad que alienta el paradigma del éxito
- Problemas severos de salud; exclusión y discriminación.
- Soledad, falta de amor y contención.
Y la lista puede continuar.
LAS QUINCE COSAS QUE MAS DESEAMOS LOS SERES HUMANOS
- Ser rico
- Ser poderoso
- Mejorar la apariencia física
- Ser saludable
- Avanzar en la vida
- Ahorrar dinero
- Avanzar socialmente
- Tener amigos
- Reconocimiento
- Paz mental y espiritual
- Mejorar nuestra educación
- Evitar humillaciones
- Lograr seguridad económica en la vejez
- Ser querido por los demás
- Tener más tiempo libre
Frecuentemente, el alcanzar todas estas metas lleva a muchas personas a sumergirse en una vertiginosa espiral ascendente hacia los límites más peligrosos del estrés laboral y el síndrome de Burnout.
LAS TRES ETAPAS DEL BURNOUT
(basada en estudios de la Fundación Nombrar)
Etapa 1: Sensitiva-Subjetiva (Hipersensibilidad, marcada irritabilidad, rápido agotamiento, alteraciones del sueño, menor rendimiento, cansancio)
Etapa 2: Psicosomática (baja de la autoestima, depresión, ansiedad, dolencias físicas, enfermos recurrentes en sus afecciones, pérdida acentuada del rendimiento personal y profesional, fatiga crónica, ausentismo)
Etapa 3: Depresiva (desgaste, confunde cansancio físico con desgaste intelectual, síntomas físicos permanentes, hipocondría, no puede re-enfocarse en su vida normal, búsqueda de dejar de trabajar, sentirse en 'quiebra vital', desilusión, posibilidad de suicidio).
Para la OMS, la clasificación se resume en:
- Agotamiento emocional
- Despersonalización
- Sentimiento reducido de logro personal
Por transpolación a las tres etapas descriptas anteriormente:
Etapa 1: Sensitiva (reaccionar intempestivamente, pérdida de apertura, tendencia a negativizar todo, autoestima descendente, vulnerabilidad, agotamiento de reservas psíquicas)
Etapa 2: Psicosomática (alta presión, dolores reales o imaginarios, enfermedad definitiva o transitoriamente, sentido de dolor, problemas sexuales)
Etapa 3: Depresiva (rendición afectiva, no tiene respuesta hacia el entorno, alto riesgo de vida, siente que todos los caminos están cerrados, no puede reenfocarse en salir adelante, ensimismamiento, separación y ruptura interior, vacío, sinsentido de la vida).
UN RAPIDO REPASO POR FACTORES INDIVIDUALES QUE AFECTAN A LOS SERES HUMANOS, Y PUEDEN PROVOCAR SINDROME DE BURNOUT
DONDE VIVIMOS: no es lo mismo vivir en una gran ciudad, con su acelerado ritmo, exigencia, horarios que cumplir, problemas de tránsito, etc., que en el campo, más relajados, en contacto con la naturaleza. Es obvio, así, que cada persona crea sus estrategias para adaptarse a las distintas situaciones, aunque dichas estrategias impliquen un severo riesgo persona, "poner el cuerpo" hasta "despellejarse" para salir adelante.
TIPOS DE PERSONALIDAD: hay mayor propensión en personalidades "Tipo A", aceleradas, malhumoradas, competitivas en exceso.
VISION DISTORSIONADA DE LA REALIDAD: hay quienes creen que siempre controlamos todos los acontecimientos, mediante las propias acciones; otros, que este "control" viene desde afuera (por ejemplo, Dios, la suerte, etc.). Esto implica no aceptar la propia responsabilidad personal. Aquí cabe indagar sobre una pregunta clave: ¿qué tal si, cada cosa que nos sucede, la CREAMOS, la PROVOCAMOS o la PERMITIMOS?, aunque no seamos concientes de ello.
FALSAS AMENAZAS: a veces percibimos amenazas donde no existen, fantaseando acerca de catastróficos resultados; se activan mecanismos de defensa desproporcionados o inadecuados, que consumen enorme cantidad de energía.
NUESTRA FORMA DE VER EL MUNDO: paradigmas y creencias. Dicen que "Nosotros no vemos el mundo como es. Lo vemos como somos nosotros". Por lo que los mecanismos de evaluación de situaciones se miden en forma subjetiva y absolutamente parcial, sin ver la totalidad.
POCA TOLERANCIA A SOLUCIONES ALTERNATIVAS: esto nos permitiría estar más abiertos y contemplar otras posibilidades.
RESISTENCIA A LOS EMBATES DE LA VIDA: "la vida es dura", "hay que darle batalla", resistir a cualquier precio.
ASERTIVIDAD: capacidad de afirmarse, expresarse y lograr lo que queremos, sin destruir los derechos de los demás.
EDAD: factor acumulativo; cuantas más experiencias que consideramos traumáticas hemos vivido, mayor sensación de Burnout acumulado.
AFECTOS: brinda contención, acompañamiento, sentido de pertenencia, cuidado, hacer algo por los demás, dejarse mimar y cuidar cuando lo necesitamos o lo pedimos; se padre o madre (sentido de logro).
IDEALES: ideales desmesurados, metas demasiado grandes, pasos de gigante en lugar del paso a paso -cambios microscópicos hacia la meta- producen profunda decepción.
EN EL AMBITO DEL TRABAJO…
CARGA LABORAL: límite de tiempo, exigencia, presión, problemas de comunicación, poco espacio para la recreación o el descanso, vínculos con compañeros de trabajo circunscriptos sólo a lo laboral.
RUTINA: aburrimiento, poco estímulo interno y externo, conflictos, desorganización, sentido de caos y ninguna alternativa personal o grupal para resolverlo "total, las cosas son así". Entrega, abatimiento, "sólo me importa cobrar a fin de mes".
PROBLEMAS LABORALES: discrepancia con el jefe, sentimiento de falta de comprensión y guía, poca aptitud profesional aparente en el superior jerárquico, envidia por los logros de jefes o dueños de la empresa, "injusticias" según el propio tamiz personal.
MAYORES RESPONSABILIDADES: quienes asumen tareas de mayor responsabilidad, especialmente sin haber sido entrenados para ello, pueden sentir rápidamente los efectos del Burnout.
FORMACION: sentimiento de inferioridad respecto a la tarea encomendada, poca formación o información para lo que se necesita hacer, duda, miedo a equivocarme.
EXTREMADA ESPECIALIZACION: puede llevar a perder la visión de conjunto, la visión "humana" de cada problema, y sumirnos en un estrés insoportable.
FUTURO: falta de proyecto, sensación de "está todo mal", "no hay futuro", "no hay oportunidades para mi", no abrirse al cambio ni a la posibilidad de experimentar lo nuevo.
COMUNICACIÓN: interpersonal y dentro de la organización. Roles inexistentes, canales cerrados, lenguajes herméticos, órdenes poco claras, gritos o tonos inapropiados en el entorno de trabajo, insultos.
CONFLICTOS: falta de recursos para gestionar conflictos. La tendencia es a esconderlos, en lugar de sacarlos a la luz, atravesarlos y resolverlos.
BUROCRACIA: procesos que no condicen con el éxito de los resultados que se esperan.
METAS: metas inalcanzables, estimados de venta difíciles de lograr. Presión externa e interna.
ENTORNO LABORAL: falta de tecnología apropiada, espacio físico donde trabajo, reestructuraciones, cambios, fusiones empresarias, promoción de ejecutivos, salarios y beneficios; ruidos, poca luz, frío o calor…
FAMILIA: no poder desarrollar una vida de familia ordenada y en paz; cumplir con los roles asignados en pos de desarrollar una carrera laboral en constante crecimiento.
HERRAMIENTAS
 El libro aborda éstos y otros temas con mayor profundidad. Cada capítulo es temático, contiene un desarrollo profesional escrito por la Lic. Mónica Muruaga. Al finalizar, incluye un manual escrito por Daniel Colombo, con herramientas, ejercicios y alternativas de solución para los temas planteados.
La intención es que el libro transforme la "experiencia intelectual" (información formal) en "experiencial" ("vive tu propia aventura").
INDIVIDUOS - Cómo detectar y tratar el Burnout:
- Darse cuenta a tiempo.
- Pedir ayuda.
- Flexibilidad ante los cambios
- Equilibrio en la vida personal, profesional, incluyendo nuestros "Seres": Mental, conciente, básico.
- Asertividad
- Auto-relajación
- Metas y objetivos mensurables y posibles de cumplir.
- Diversión.
- Trabajar con creencias y paradigmas para flexibilizar nuestros pensamientos.
- Misión y Visión personal alineada con la Misión y Visión profesional (resultado: ser más felices con nuestro trabajo).
- Ejercicios prácticos y sencillos.
EMPRESAS - Qué podemos hacer:
- Claridad en roles
- Comunicación efectiva
- Clima laboral apropiado
- Reestructuraciones concientes del impacto grupal.
- Trabajar la Misión y Visión de empresa, alineada con la Misión y Visión personal.
- Organizar mejor el tiempo
- Programas de estímulo y reconocimiento
- Espacios para conversar sobre temas personales, canales de comunicación lógicamente abiertos.
- Política en cuanto a horarios de almuerzo, tabaco, viajes, horarios laborales, vestimenta, recreación, espacio físico laboral, etc.
- Ejercicios prácticos y sencillos.
Invitación: Ejercicio "LA ESFERA DE LA VIDA"
Uno de los motivos más frecuentes por los cuales podemos llegar a padecer el Síndrome de Burnout es la dificultad para distribuir el tiempo y su energía entre las distintas áreas de la vida.
Para desarrollarse y vivir saludablemente, el ser humano debe estar atento a mantener el "equilibrio dinámico" del que depende su existencia.
Desde que nacemos necesitamos alimento, afecto, higiene, caricias, atención. Al nacer, los que nos cuidan son los encargados de darnos estos recursos esenciales, que crean un marco de armonía para satisfacer nuestras necesidades.
Al ir creciendo, vamos internalizando los modos de cuidarnos; y es luego de los cinco años de edad donde incorporamos con calidad de "certeza" las creencias, mandatos, valores e ideales que guiarán nuestra vida.
Hay muchas personas que sobrevaloran determinadas áreas de su vida, descuidando, riesgosamente, otras igualmente esenciales para sostener el equilibrio.
"LA ESFERA DE LA VIDA" es un ejercicio que propone la Lic. Mónica Muruaga a personas que necesitan ver, en forma tangible, cómo afecta sus vidas esta dispar distribución del tiempo y sus intereses primarios.
- En una hoja en blanco lisa, se dibuja un círculo.
- Luego, se subdivide en seis porciones, a las que se asignan seis áreas fundamentales de la vida:
- Trabajo
- Descanso
- Cuidado del cuerpo y la mente
- Afectos (amigos, pareja, amante, hijos, familia)
- Tiempo personal para meditar y estar con nosotros mismos
- Esparcimiento (viajes, recreación, placer, diversión)
- El ejercicio produce un inmediato impacto en las personas, al ver reflejadas rápidamente, como en un espejo, sus vidas en un papel.
Mariana es una mujer de 38 años. Trabaja en una importante consultora, es soltera y vive sola. En una de sus primeras consultas, realizando el ejercicio de LA ESFERA DE LA VIDA, dijo "Es horrible darme cuenta el poco tiempo que le dedico a mi cuerpo y a mi mente. Descubrí que hace meses que no hago mis controles médicos. Nunca he recibido un masaje, a pesar de sentir frecuentemente contracturas severas."
Aquí observamos que Mariana tiene un deterioro en la capacidad de cuidado hacia su persona. Lo que resumen en una frase contundente: "No doy más, me siento insatisfecha."
- Una variante de este mismo ejercicio es asignarle porcentajes a cada una de las áreas, sin pensar en un resultado final. El proceso comienza por pensar "cuánto le estoy dedicando" a cada área, y anotarlo en cada cuadrante.
Por ejemplo: Trabajo: 70% - Descanso: 38% - Cuidado del cuerpo y la mente: 20% - Afectos: 13% - Tiempo personal: 6% - Esparcimiento: 5%. TOTAL: 152%.
- Tomando como base que un equilibrio lógico es llegar a un 100% sumando todas las partes, esta persona estaría "sobregirado" un 52% en su energía. Al mirar nuevamente el gráfico, podrá reconocer de inmediato dónde está el problema, dónde está "sobregirado", y proponerse alternativas de solución a partir del primer paso del proceso de sanación: reconocer el problema.
- El recurso de agregarle porcentajes a los cuadrantes es especialmente indicado y revelador para personas donde lo mental guía sus vidas, mientras que aquellos más emocionales, pueden encontrar idéntico resultado sin colocar los números.
- El trabajo continúa con una lista de pequeñas acciones, graduales, y con resultados medibles, que puedan asumirse como compromisos posibles de lograr en un plazo determinado, buscando volver al equilibrio de la vida.
Juan es Gerente General de una empresa internacional, siempre sometido a metas para lograr altos índices de ventas y rentabilidad. Poniéndole porcentajes a LA ESFERA DE LA VIDA, relató: "lo que observé es que mi vida está dedicada al trabajo, y me ocupo muy poco de mi esposa y mis hijos. Me cuesta conectarme con ellos; mi mente sigue siempre en la oficina". Lo que describe Juan es la incapacidad de disociar. La disociación es un mecanismo de defensa inconciente, que permite tomar distancia de determinadas situaciones, para ocuparnos de otras, presumiblemente prioritarias o más importantes. Hay personas que, naturalmente, instrumentan este mecanismo; y otras, como en el caso del ejecutivo, eligen entrenarse para poder lograrlo.
Las personas proclives a padecer Síndrome de Burnout invierten gran parte de su tiempo en el trabajo, descuidando otras áreas importantes de su vida. La propuesta es, entonces, reestructurar la distribución de su tiempo y energía, como estrategia fundamental para recuperar la vitalidad y las ganas de seguir adelante con alegría y entusiasmo.
Una metáfora nos explica más claramente cómo funciona LA ESFERA DE LA VIDA. Comparémosla con una pelota de fútbol, dividida en gajos para que logre su equilibrio al rodar. Cada porción debe ser pareja.
Ahora, imaginen porciones desparejas; unas con mayor carga que otras. ¿Qué sucedería al hacerla rodar? Seguramente no podría hacerlo con facilidad, ya que necesitaría de un gran esfuerzo, o de golpes externos para seguir avanzando.
De este mismo modo, son muchas las personas que han sobrecargado una parte de sus vidas en desmedro de otras, y comienzan a tener dificultades para funcionar en la vida. Muchos comienzan a valerse de golpes externos (alcohol, psicofármacos, drogas, sometimiento a agresión física y verbal, por citar unos pocos ejemplos), porque sienten que no pueden seguir andando en la vida como lo hacían antes, puesto que ruedan con gran dificultad.
AUTOEXIGENTES Y PERFECCIONISTAS
 Otro de los rasgos distintivos de las personas con Síndrome de Burnout es la dificultad para poner límites y decir "no".
Se trata de personas autoexigentes y perfeccionistas, que se sobre-implican en el trabajo, se esfuerzan al máximo (esfuerzo entendido como 'sacrificio') para cumplir con todo lo encomendado. No importa el costo. No pueden dejar tareas inconclusas, más allá de su agotamiento.
Lo que sucede en estos casos es que su auto-imagen y su auto-estima se sostiene en la aprobación de los otros, y se esmeran aún sobrepasando sus límites naturales, para que así sea.
Uno de los ejemplos más claros aparece en el ámbito del trabajo, donde tienen mayor dificultad en poner límites. Entonces, es frecuente que acepten responsabilidades que luego sienten que no podrán sostener, ni física ni emocionalmente. Usualmente, tienen cargos laborales que temen perder si no cumplen con todo lo prometido o lo que les piden; y es esto, precisamente, lo que les juega en contra a la hora de defender sus derechos.
Mariana, 40 años, dos hijos de 10 y 13 años, vive con ellos y su marido. Ocupa un alto cargo gerencial en una empresa internacional dedicada a la logística. Se la percibe triste, muy agotada, y manifiesta que últimamente estaba padeciendo fuertes cefaleas. Sentía que realizaba todas las tareas "porque sí, porque así debe ser", aunque no estaba motivada.
El proceso, revelador para ella, fue invitarla a conectarse con las áreas de su vida, y que visualizara lo más claramente posible qué tiempo y energía le dedicaba a cada una. Así, pudo darse cuenta de que gran parte de su tiempo personal y profesional estaba dedicado al trabajo, con la triste sensación de no poder resolverlo excepto renunciando. Esta alternativa le provocaba mucha desazón, ya que no sólo le había costado muchos años y 'sacrificios' llegar a su puesto gerencial, sino que se sentía privilegiada por pertenecer a una empresa que le ofrecía excelentes condiciones laborales.
Desde lo que podemos denominar el "principio de realidad", renunciar al trabajo no era la alternativa más apropiada, sobre todo cuando se lo necesita para vivir, progresar y desarrollarse en áreas de interés en la vida.
Es importante que el lector considere que tomar decisiones en momentos de abatimiento, al límite del Burnout, puede llevarnos a cometer graves equivocaciones, de las cuáles rápidamente podemos arrepentirnos y quizás, no haya vuelta atrás.
Mariana se enfocó en descubrir la posibilidad de vivir más armoniosamente sin necesidad de renunciar a su trabajo. ¿Cómo? En este caso, descubrió su gran sometimiento a los pedidos de sus jefes. Entonces, creó una herramienta de "auto-consulta" ante ciertos pedidos que le llegaban. Hasta ahora había actuado sin demasiado discernimiento sobre la factibilidad -o no- de poder cumplir, dejando de lado sus tiempos, necesidades y prioridades.
El 'juego de roles' fue muy útil en este caso. Durante largo tiempo, Mariana ensayó modos alternativos de acción frente a esos momentos cruciales, para que, integrando los pedidos de los jefes (mundo externo) pudiese auto-consultarse (mundo interno), registrando así sus tiempos y necesidades.
En una primera etapa, Mariana percibió cuántas situaciones la habían, literalmente, "arrastrado" en la vorágine del día a día, sin haber tenido la chance de elegir hacerlas.
Cambiando el "debo" por el "quiero", Mariana aprendió a decir que no cuando evaluaba que era prácticamente imposible cumplir con lo que se le pedía; y, a la vez, re-negociar los términos en los que aceptaba esas tareas, en un principio de ganar = ganar con sus jefes.
El resultado: mayor sensación de libertad; menos carga emocional; optimización del rendimiento laboral; apreciación del tiempo personal y los valores esenciales de su vida, y, finalmente, la ansiada conquista del equilibrio en LA ESFERA DE LA VIDA.
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