Algunas reflexiones
Nota preliminar de los Editores de 'En Contacto': si lo deseas, puedes reemplazar la palabra 'Dios'
por la que consideres más apropiada para ti.
 
 
 
* "Nuestros corazones conocen el camino de la felicidad y de la paz interior. Prácticas  como la meditación y la oración nos recuerdan lo que ya sabemos.
 
Cuando nos olvidamos del mensaje de nuestro corazón y caemos en la rutina y en los baches de la vida, nos sentimos insatisfechos y desdichados. Nos deprimimos y nos ponemos nerviosos. Nuestra perspectiva está borrosa, hemos olvidado nuestro plan de vida, nos hemos perdido.
 
El remedio es sencillo.  Dedique tiempo a recordar su divinidad, su naturaleza espiritual. Recuerde por qué está aquí. La meditación puede ser una forma de despertar la memoria"
 
 
* "Quedarse fuera de la rutina asfixiante no es nada fácil. Buscar en el interior de uno, comprenderse de verdad, fomentar la objetividad y la perspectiva son tareas difíciles que requieren paciencia y mucha práctica. El viaje puede ser largo y arduo, pero vale la pena de principio a fin.
 
Para ser feliz de verdad hay que comprender la vida y la muerte y tener una naturaleza afectuosa, indulgente, espiritual. La introspección, la meditación, la práctica del amor, la bondad y la caridad, son algunos de los pasos que hay que dar en ese camino. Perdonarse a uno mismo y perdonar a los demás, practicar la no violencia y hacer buenas acciones, trabajar para eliminar la rabia, el miedo, la codicia, el egocentrismo y el falso orgullo, son otros".
 
 
*  "Todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios Y Dios está dentro de todos. Nuestra naturaleza básica subyacente se basa en el amor, la paz, el equilibrio y la armonía. Nuestra esencia innata es compasiva, cariñosa y buena. Somos almas.
 
En el transcurso de nuestras vidas va acumulándose un revestimiento de miedo, rabia, envidia, tristeza, inseguridad y muchos otros sentimientos negativos que tapan nuestra hermosa naturaleza interior. Esa envoltura se intensifica y se refuerza debido a la educación y a las experiencias de nuestra niñez en la vida actual. Parecemos lo que no somos: personas furiosas y temerosas, llenas de sentimiento de culpa e inseguridad. Nos hemos olvidado de quienes somos en realidad.
 
No nos hace falta aprender qué son el amor y el equilibrio, la paz y la compasión, el perdón y la fe. Los conocemos desde siempre. Nuestra tarea es, por el contrario, olvidar esas emociones y actitudes negativas y dañinas que asolan nuestras vidas y producen tanto sufrimiento a nosotros, a nuestras comunidades y a nuestro mundo. Al ir deshaciéndonos de esos rasgos negativos, quién lo iba a decir, redescubrimos nuestra auténtica naturaleza, nuestro ser positivo y amoroso. Siempre ha estado ahí, pero quizás tapado, oscurecido y olvidado.
 
Cuando retiramos las capas exteriores de residuos, las ideas y las emociones negativas, cuando limpiamos y pulimos el revestimiento exterior, podemos vislumbrar de nuevo los auténticos diamantes que somos en realidad. Somos almas inmortales y divinas y estamos recorriendo un camino. En el fondo, siempre hemos sido diamantes".
 
 
(Fragmentos del libro "Los mensajes de los Sabios", libro de Brian Weiss)
 
 


 
FRASE PARA ACOMPAÑARTE EN LA SEMANA:
 
"Cada ser humano tiene, dentro de si, algo mucho más importante que él mismo: su Don"  (Paulo Coelho, "Brida").
 
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