Cuando juzgamos
Lo que juzgamos que es obvio
casi nunca lo es en verdad.

Lo que juzgamos que es verdad
casi nunca lo es en absoluto.

Lo que juzgamos que es absoluto
casi nunca lo es para siempre.

Lo que juzgamos que es para siempre
casi nunca va más allá del mañana.

Lo que juzgamos que es hasta mañana
casi nunca llegará allá.

De hecho cuando juzgamos, casi siempre lo hacemos con nuestros sentimientos y sin tener, muchas veces, el conocimiento de todo el contexto. Quizás nos falta comprender lo que es la transitoriedad de la vida.
Por eso,  la mayoria de las veces erramos.
Atento a ello, lo mejor es no juzgar nunca ... a nada , ni a nadie. Ni a nosotros mismos. Y reemplazar cada juicio para colocar el perdón.

Todo en la vida tiene una razón de ser y de existir,
y muchas veces los motivos escapan a nuestra comprensión limitada de la vida.
Recordemos que, en la vida, somos aprendices, no jueces.

La irrefrenable tendencia como seres humanos que somos, a juzgar las acciones de los demás
debería ser sometida al propio juicio de quién la ejercita. Decimos "ésto está bien" ó "ésto está mal" ó "ésto es lindo" ó "ésto es feo" sin advertir que todas ellas son sentencias de carácter puramente subjetivo y que sólo responden a nuestra apreciación de la realidad.

Si en lugar de decretar absolutamente que "ésto está bien" dijéramos "ésto, para mí, está bien", y
en lugar de decir "ésto es lindo" dijéramos "ésto me gusta", estaríamos mostrando una actitud más abierta y admitiendo que esa es nuestra visión de la realidad, reconociendole a los demás el derecho de tener las suyas  propias,
tan válidas como las nuestras.

Una invitación:  tener una mente abierta dispuesta a aceptar opiniones diferentes a las nuestras es, sin duda, positivo y enriquecedor. Porque muchas veces nos permiten detectar nuestros errores y corregirlos.
Y ésto se traduce en mejorar como personas.

Entonces, pensemos bien antes de juzgar las acciones de los demás y de emitir juicios sobre las cosas. Tal vez parte del proceso comience con poner a juicio nuestros propios pensamientos y actitudes y que el hacerlo nos sirva para depurar
todo lo negativo que hay en nosotros.

En cuanto pongamos ésto en práctica descubriremos que
no tenemos la más mínima autoridad para juzgar. Y comenzaremos a perdonar, y perdonarnos.
 
 
(Adaptación de un texto enviado por Patricia B. - Argentina)
 


 
FRASE PARA ACOMPAÑARTE EN LA SEMANA:
 
"Es justamente la posibilidad de realizar un sueño
lo que hace que la vida sea interesante"  (Paulo Coelho)
 
Advertisement