No elegir, es también una elección
Practicar la elección aún con las cosas mínimas, es un buen ejercicio que nos mantiene en estado para cuando tenemos que tomar una decisión o una elección importante.
 
Es como una disciplina deportiva; si estás entrenado para correr, el día que tengas que salir corriendo impensadamente lo harás con mucha más destreza que si no tuvieras esa experiencia incorporada.
 
La disciplina te conduce a la libertad, la llave que simbólicamente significa sabiduría. Te da acceso a un dominio. Cada uno de nosotros tiene su propia llave.  Sólo hace falta descubrir cuál es la clave para hacerla girar y poder entrar  adonde reside  la propia magia y el  propio milagro; donde reside el ser verdadero; donde estás tu; donde tu eres quien tu eres. Allí donde puedes ejercer tu verdadero dominio, en la plenitud del romance entre tu alma y tu corazón.
 
Esa danza no tiene tiempo. Tiene tu propia esencia, tiene tu música.
 
La clave para hacerla girar, es que despiertes a ese estado de conciencia elevándote por sobre tus dificultades y circunstancias, porque así podrás disfrutar y contribuír a la trascendencia del alma.
Tenemos una oportunidad para mejorar, y es a cada instante. Entonces, celebremos en conciencia el advenimiento del nuevo siglo.
 

(Gracias Claudia R., Argentina)




FRASE PARA ACOMPAÑARTE EN LA SEMANA:

"La diferencia básica entre un hombre ordinario y un guerrero, es que un guerrero lo toma todo como un desafío, mientras que un hombre ordinario toma todo como una bendición o como una maldición". 

(Don Juan)
 
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